Año 6 N° 11 / Enero – junio 2020. 65 - 86

ISSN 2477-9342

 

INVESTIGACIÓN ARBITRADA

Educación no formal, alternativa para la promoción del desarrollo integral del niño no escolarizado

Non-formal education, alternative to promote the comprehensive development of the out-of-school child

Rita Mora

rita@ciegc.org.ve

Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Extensión Académica San Cristóbal, Venezuela

Recibido 17 de octubre de 2019 / aprobado 13 de marzo de 2020

Palabras clave

educación no formal, educación inicial, mediación, desarrollo del niño, fenomenología,  niños no escolarizados

Resumen

La Educación no formal en Educación Inicial se inscribe como una modalidad de atención educativa que facilita la universalización de la educación de los niños que se encuentran fuera del contexto educativo. Desde ésta perspectiva, se posibilita potenciar el aprendizaje y por tanto el desarrollo del niño en contextos socio-económicos adversos a través de un mediador docente calificado. A tal efecto, la presente investigación analiza la educación no formal desde el siguiente supuesto: La educación no formal en Educación Inicial garantiza los procesos para promover el desarrollo integral del niño. El método investigativo es el fenomenológico para evidenciar lo que subyace desde las informantes; por tal motivo, se seleccionaron cinco informantes clave de manera intencional. El análisis de la información permitió emerger una red conceptual de subcategorías, y categorías, posibilitando la generación de la teoría a partir de los aportes de las docentes. Finalmente se elabora el constructo: la educación no formal es el proceso de orientación dirigido a la familia y adulto significante, impartido en espacios comunitarios, a partir de la mediación docente, permite el desarrollo integral del ser humano desde la etapa de la gestación de la primera infancia, situación que asegura la inclusión del niño no escolarizado.

 

Keywords

non-formal education, initial education, mediation, child development, phenomenology, out-of-school children

Abstract

Non-formal education alternative to promote the comprehensive development of the out-of-school child the non-formal education in Initial Education it is registered as a form of educational care that facilitates the universalization of the education of children who are outside the educational context. From this perspective, it is possible to enhance learning and therefore the development of the child in adverse socio-economic contexts, through a qualified teacher mediator. To this end, this research analyses non-formal education from the following assumption: Non-formal education in Initial Education guarantees the processes to promote the integral development of the child. The investigative method is the phenomenological one to show what is underlying from the informants; for this reason, five key informants were intentionally selected. The analysis of the information allowed the emergence of a conceptual network of subcategories and categories, making it possible to generate the theory from the contributions of the teachers. Finally, the construct it is elaborated: non-formal education is the orientation process aimed to the family and significant adult, delivered in community spaces, through the teaching mediation, allowing the integral development of the human being from the gestation stage of early childhood, situation that ensures the inclusion of the out-of-school child.

 

 

 

A manera de exordio

La educación es un requisito indispensable para la plena realización humana, el haber nacido hombres no concede esa condición en sentido de plenitud, se nace humano, pero es necesario serlo. Es necesario convertirse en persona humana, se nace con la posibilidad de la educabilidad. La vida humana se convierte en un acto educativo, desde la etapa prenatal, para otros estudiosos desde el nacimiento, la convivencia en una organización social como la familia, clan, gueto u otra organización y a través de un proceso de educación deliberada informal o formal que se desarrolla en el ser. De acuerdo con Savater (1998), no se nace humano, el hombre se hace humano a través del proceso educativo.

Desde la concepción de educación existen dos formas de recibir influencia del proceso educativo, la educatividad que es el medio de recibir la influencia educativa del actor pedagógico, en forma espontánea o deliberada y la educabilidad la capacidad del ser humano para mejorar, para la optimización, para lo bello, lo sublime, para el conocer. De lo que se desprende que todo acto de vida es un acto eminentemente humano por las capacidades inherentes al ser y la sociabilización.

La acción educativa ha sido definida por diferentes autores: Montessori (1917), Gessel (1987), Piaget (1990) y Vygotski (1998) entre otros, en variados ámbitos, desde escenarios diversos y en diferenciados momentos históricos. Al hacer referencia a la educación infantil es necesario resaltar que la educación se inicia con el nacimiento y su historia ha estado ligada al modelo de sociedad. Igualmente, la concepción de educación infantil ha permitido acercamientos con diferentes ciencias y/o disciplinas como la pedagogía, la psicología, la neurociencia y otras áreas del saber.

Desde la pedagogía el concepto de educación en los primeros años de vida, o en la etapa inicial tiene su explicación en el tiempo. Ya en el siglo XVII algunos estudiosos se habían pronunciado respecto de la educación desde la infancia. Para el año 1630, el filósofo y pedagogo Juan Comenio, en su texto “La Escuela Maternal”, orienta la importancia de guiar la formación de los niños desde sus hogares, condición que se ha profundizado al recorrer el tiempo. El pedagogo Pestalozzi en su obra: “Cómo Gertudis Enseña a sus Hijos”, que data del 1801 y el “Libro a las Madres” del año 1803, señaló como vital la relación del niño con la madre en sus primeros años de vida, asimismo, le concede gran importancia a la afectividad desde el momento del nacimiento y, dentro de ello, destacó el desarrollo social desde la familia y la escuela. Así pues, se puede vislumbrar la idea de la educación familiar, en forma consciente, preparada y dirigida a los niños.

Dada la importancia del proceso educativo en edades tempranas se desarrolla esta investigación, previamente reseñada en la Tesis Doctoral Educación no Formal desde la perspectiva del Mediador. En consecuencia, se elabora uno de los tres supuestos desarrollados para su exposición en este artículo.

Contexto de estudio

Mora (2017) considera que la concepción de educación en los infantes está fuertemente influenciada por diferentes estudios e investigaciones en el área de la psicología, la pedagogía y la neurociencia, para potenciar el desarrollo desde el nacimiento. Especialmente significativos han sido los aportes de la neurociencia en relación con la contribución neurofisiológica en el proceso del aprendizaje, la educación de los niños ha estado incluida en los currículos de los diferentes programas de Educación Inicial o Preescolar en el mundo.

En Venezuela, el Ministerio del Poder Popular para la Educación MPPE (2005) en el currículo de Educación Inicial, fundamenta este nivel, en los aspectos: pedagógico, político y legal. Dichos aspectos, los prescribe como un sistema interactivo, centrados en las necesidades e intereses del niño para potenciar el desarrollo de los infantes de cero (0) a seis (6) años. En tal sentido la Ley Orgánica de Educación LOE (2009) establece la organización del Sistema Educativo Venezolano constituido en subsistemas, entre ellos, el de Educación Básica, integrado por los niveles de Educación Inicial, Primaria y Media. En este estudio el énfasis se hizo en el primero de ellos con sus etapas de Maternal y Preescolar.

Al respecto el MPPE (2007) provee la educación en el niño desde una concepción en la que es visto como sujeto de derecho educativo. Además, que se desarrolla en un contexto socio-cultural, que le es conocido. El sistema educativo venezolano a través del currículo de Educación Inicial ofrece dos formas de atención dirigidas a los infantes de 0 a 6 años: la Atención Educativa Convencional (AEC) y la Atención Educativa No Convencional (AENC); en relación con esta última, hay que decir que surge como iniciativa para ampliar la cobertura, fundamentada como política de expansión masiva de la atención a la población infantil en situación de pobreza y/o excluida del sistema educativo.

Desde esta perspectiva la tendencia mundial tiene como base la designación de esta modalidad como Educación no Formal, es la educación que se imparte en el proceso de Educación Inicial para potenciar el desarrollo integral del niño en contextos no tradicionales o convencionales, además, debe ser considerada como un derecho humano y social, y como modo alternativo para promover la democratización de la educación por los Estados. Por tanto, Educación no Formal es el término utilizado en esta investigación dado el rigor universal que ostenta.

El concepto de Educación no Formal se inicia en la década de los sesenta del siglo XX a partir de experiencias y prácticas educativas no escolarizadas o fuera de la escuela. La Organización de la Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), (2010) la define como: “toda actividad educativa organizada, sistemática, realizada fuera del marco del sistema oficial, para facilitar determinadas clases de aprendizaje a subgrupos particulares de la población, tanto adultos como niños” (p. 24). Desde esta perspectiva se observa el orden riguroso en cuanto a su organización y su sistematicidad, solo que, el ámbito donde se desarrolla está fuera de las escuelas, por tanto, puede ser implementada en la comunidad, hogares, ludotecas o en otros espacios comunitarios que faciliten este tipo de proceso.

De acuerdo con lo expuesto puede afirmarse que es trascendental la participación de un sujeto mediador, quien provee la relación del niño con el proceso educativo, por tanto, debe estar vinculado con la cultura, pues ésta se convierte en parte de la naturaleza del individuo. Es necesario resaltar la intervención de un maestro, u otro adulto para promocionar la educación de los infantes en la primera etapa de vida, esa persona que posee mayores dominios con respecto a los procesos pedagógicos, curriculares, sociales y por supuesto los culturales. De ahí que, la Educación no Formal se constituye en la alternativa pedagógica para solucionar los problemas de inequidad e injusticia social para los niños no escolarizados en los primeros años de edad.

A pesar de lo anterior la Consulta Nacional para la Calidad Educativa (MPPE, 2014), da cuenta de los infantes que cursan estudios en edades comprendidas de 3 a 6 años y reporta que es un 70% de la población infantil. Dadas las características de esta edad, se observa inequidad e injusticia para con los infantes. Además, este dato solo corresponde con la etapa Preescolar del Nivel de Educación Inicial, y omite la etapa maternal. Esta información evidencia un desafío para las autoridades educativas nacionales en relación con la inclusión en la etapa más vulnerable del desarrollo humano.

La experiencia de la investigadora como miembro de un Centro de Investigación en el Estado Táchira, además, docente de los programas y cursos comunitarios y de atención educativa no formal y coordinadora escolar en el Municipio Junín (estado Táchira – Venezuela) de los programas no formales, le permite dar cuenta que la situación de inestabilidad política y económica en el país ha producido un gran movimiento migratorio de madres y padres, de manera que se produce en Venezuela abandono de niños en edad escolar. En este particular PROVEA citado en CECODAP (2018) ha denunciado una reducción de 251.180 (estudiantes), que según analizan en este informe representan una reducción mensual de 35.000 estudiantes aproximadamente, sin que haya una justificación o explicación por parte del órgano encargado en Venezuela, el MPPE.

Bajo estas circunstancias las madres migrantes y otros adultos significantes han dejado el cuidado y la formación de niños de cero hasta los seis años, a los abuelos, tíos, o un cuidador espontáneo, esta función la puede realizar algún familiar, amigo, vecino del infante, quienes generalmente no poseen la formación para mediar las estrategias apropiadas para el desarrollo del ser de cero (0) a (6) años. En virtud de ello, se reduce la atención a algunos cuidados de sobrevivencia alimentaria, higiene y entretenimiento como ver televisión, juegos electrónicos, entre otros. De esta manera, se cercena el derecho a la educación. En consecuencia, no se otorga la estimulación adecuada que promueva el desarrollo en la etapa más vulnerable del ser humano.

Por esta razón, los niños sujetos de derecho a la Educación Inicial están cuidados en espacios no habilitados para desarrollarse plenamente. Menos aún, a través de la función mediadora consciente y formada de los adultos cuidadores.

En tanto esta situación continúe no es posible promover las capacidades del infante, por cuanto el niño no accede a la educación institucionalizada, menos aún, lo hace a través de la alternativa no formal, o a través de programas contextuados de apoyo a la familia para favorecer los procesos del desarrollo. De continuar este problema se coarta la posibilidad de un desarrollo pleno en todas y cada una de las áreas: en lo físico, cognitivo, lenguaje, social, moral, motor, emocional y sexual, que, integralmente desarrolladas, hacen al niño apto para los aprendizajes; además, se le dificultará acceder a la educación en el momento oportuno e incluso se abre la posibilidad de no ingresar al sistema educativo. Se favorece así la exclusión del proceso formal de educación.

En consecuencia de lo anteriormente expuesto, al niño se le priva el potenciar su desarrollo en el momento más adecuado de la vida y se vulnera el derecho a la educación, lo que entra en contradicción con lo dispuesto en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), el currículo de Educación Inicial (2005), y la LOE (2009). Por tanto, representa una violación a la Convención Americana de los Derechos Humanos y a la Convención de los Derechos del Niño

De acuerdo con lo señalado, la presente investigación se centra en la Educación no Formal en Educación Inicial, a tal efecto se revela algunos fundamentos ontológicos, teóricos y epistemológicos. Con esta intención, se plantean las siguientes interrogantes: ¿Qué es Educación no Formal? ¿Cómo es la educación no formal vista desde sus actores? ¿Qué potencia la educación no formal en los niños de cero (0) a seis (6) años de edad?  ¿Cuáles son los aportes teóricos vistos desde la investigadora a la luz de las contribuciones de los informantes? Estos interrogantes permitieron un acercamiento fundamental para la construcción de conocimiento sobre este objeto de estudio. Al respecto Hildebrand (2000), sugiere: (…) “colocarse en posición de máxima fecundidad”, esta característica permite aprehender el objeto de conocimiento para la producción de ideas a partir de la indagatoria, la búsqueda, la sistematización, el análisis que conduce a conocer desde una actitud de contemplación.

Se presenta el siguiente supuesto que soporta la siguiente investigación: La Educación No Formal en educación Inicial garantiza los procesos para promover el desarrollo integral del niño no escolarizado.

La Educación no Formal constituye una respuesta a la demanda matricular y a la necesidad de aprendizaje de los niños que no están incluidos en el sistema formal de escolarización. En este sentido se potencia el desarrollo del niño en la etapa más vulnerable del ser humano desde su nacimiento hasta los seis años. Además, constituye una alternativa educativa oportuna y pertinente, de acuerdo con los estudios de la neurociencia, estos han determinado que los procesos de potenciación del niño se deben iniciar desde los primeros años de vida, por las posibilidades cognitivas que este proceso ofrece en esta etapa del ser.

Desde otra perspectiva Venezuela es un Estado que asume el compromiso con la universalización de la educación, por tal razón se debe ofertar esta modalidad de atención. Para el MPPE (2015), la Educación no Formal se caracteriza por su dinamismo y apertura de espacios abiertos y comunitarios para la atención pedagógica, de ahí que se propende alcanzar los objetivos del nivel.

La Educación Inicial en las modalidades formales y no formales, tiene como propósito garantizar el desarrollo integral. En cuanto, se concibe al niño como un sujeto de derechos, y un ser social integral, miembro de un contexto social e histórico, que posee características personales, sociales, culturales y lingüísticas. Además, el proceso de enseñanza es visto desde una concepción constructiva e integrada a partir de las áreas lúdica, afectiva y cognitiva MPPE (2007).

Para está investigación es necesario plantear la definición de desarrollo infantil, apoyado en la visión integradora de León de Viloria (2007) como: …“un proceso secuenciado, integrador para la adquisición de conductas, y esta integración, se refiere al ambiente, el organismo y la calidad de la instrucción ofrecida al niño, desde la zona real de su desarrollo” (p. 70). Describe la autora ocho áreas del desarrollo que se interrelacionan para permitir una serie de destrezas que determinarán la evolución del infante: física, motora, sexual, lenguaje, social, afectiva, moral y cognitiva.

Contexto teórico

La perspectiva genético-dialéctica

Esta perspectiva, considera que el desarrollo es gradual y va a partir del desempeño del niño con ayuda, hasta lograr la resolución de tareas con el desempeño auto regulado y en la resolución autónoma de tareas. Tharp y Gallimore (1988) vinculan el desarrollo en cuatro etapas: la primera, los infantes reciben ayuda de otros más capaces en la realización de tareas; en la segunda el niño puede desempeñar tareas sin ayuda del otro, aunque pueda hacerlo no significa que la operación esté desarrollada, la regulación del adulto pudo haber ocurrido, pero la función de control aún permanece. Los expertos la definen como: El yo ayuda al aprendizaje.

Luego, la tercera etapa conocida como la ejecución de tareas, es fluida e integral porque el desempeño se desarrolla y se automatiza. La ayuda deja de ser indispensable. El niño ha salido de la zona de desarrollo próximo. En la cuarta la desautomatización del desempeño, lleva a la recurrencia, a través de la Zona de Desarrollo Próximo (ZDP), pues ante las nuevas capacidades ocurre la misma secuencia. Y este proceso se hace accesible al docente u otro adulto significante y se operacionaliza a través de la mediación consciente. De acuerdo con Bolívar (2012):

El docente, actuando como mediador consciente entre el infante y la experiencia de aprendizaje tomaría parte en el proceso pudiendo: a- acompañar al infante en sus acciones como observador atento, b- adelantar al niño asumiendo la dirección del proceso para ayudarlo a consolidar logros que se estaban enunciando, c- seguirle, dejándose guiar por él para verificar aprendizajes consolidados, d- involucrar a otros en la resolución de conflicto relacionados con la tarea que ejecutan o actividad que realizan. (pp. 4-5)

La mediación consciente de parte del adulto significante impulsa los aprendizajes y el desarrollo. Esa actividad es contextualizada, intencional y planificada por un adulto mediador, quien ejecuta en forma dialógica acciones entre él y el niño, situación que le permite evaluar la zona de desarrollo real para promocionar acciones más complejas para el infante y tiene lugar la Zona del Desarrollo Proximal.

En cuanto a la forma dialógica es un desarrollo guiado en la producción de los aprendizajes sobre la base de la que abarca la rutina, actividades diarias y el ajuste entre el niño y aquellos con quienes interactúa. En esa participación verbal los adultos estimulan y apoyan al niño en el proceso de plantear problemas y buscar soluciones, mediante el uso del argumento, de manera que, adulto y niño participan no solo en el diálogo, sino que lo hacen en todo el proceso comunicativo mediante la organización material de las actividades y responsabilidades que el niño acepta en la tarea, la comunicación interpersonal es la clave.

En consecuencia, cuando el niño dispone de la figura mediadora o de un experto, esa relación lo ayuda a ubicar sus propias limitaciones y a la vez podrá dotarlo de información para la solución de un problema que va a pasar y que es necesario que ocurra. Todo ello, porque los procesos psicológicos superiores, derivados de la interacción social e histórica, promueven aprendizaje; y esa acción también será parte de un proceso de desarrollo cognitivo según los planteamientos que fueron postulados por Vygotski (1998).

La perspectiva de la neurociencia

Los profesionales de la neurociencia en los últimos estudios han determinado que a mayor experiencia educativa en los primeros años de vida es posible mayor impacto en la arquitectura del cerebro, mayor y mejor desarrollo en las capacidades del adulto.

 La etapa comprendida desde el nacimiento hasta a los 6 años es la edad adecuada para promocionar actividades educativas que estimulen todas las áreas del desarrollo. Las tendencias actuales consideran que desde edades tempranas se construye las habilidades y las condiciones para la vida. De acuerdo con esta necesidad Fujimoto y Young (2004) expresan:

Las experiencias en los primeros años de vida tienen un impacto tan decisivo en la arquitectura del cerebro o sobre la naturaleza y alcance de las capacidades del adulto. Actualmente, los investigadores del cerebro están ofreciendo evidencia de que los primeros años de vida, desde la concepción hasta los seis años, especialmente los primeros tres años, marcan la pauta para el desarrollo de las habilidades y aptitudes para la vida. (p. 187)

Por más de dos décadas, la información relativa a los procesos neuronales del infante destaca que cuando los niños cumplen los tres años, su cerebro es doblemente más activo que el de los adultos. Por tanto, la actividad educativa, mediada por un adulto o por sus pares es adecuada para la estimulación, recientemente es conocida por la capacidad para el desarrollo integral del ser.

Otro hecho significativo, señala Roger Sperry (citado en Puente, 2007), consiste en demostrar la importancia que tienen los dos hemisferios del cerebro en todo proceso de aprendizaje, especialmente en los primeros años de educación. El cuerpo calloso además de unir ambos hemisferios permite compartir el aprendizaje, la memoria y la información que cada hemisferio procesa. Este planteamiento permite dar cuanta de la especialización de los hemisferios y su importancia para todo proceso de aprendizaje.

Los estudios realizados demuestran que la intervención temprana logra el rápido desarrollo del cerebro. En este sentido, Escobar (2003) puntualiza que los elementos socio afectivos y nutricionales como la lactancia, los cuidados y la nutrición, afectan directamente las conexiones del cerebro durante este periodo de vida. El niño al recibir adecuadamente esta estimulación estará preparado para ingresar a la escuela con muchas posibilidades de tener una educación de calidad.   

 Los estudiosos de la neurociencia han ofrecido evidencia que en los primeros años de vida se moldea el desarrollo del cerebro y que las actitudes, capacidades, emociones, y habilidades se desarrollan en esta etapa del ser. Iceta y Yoldi (2002) refieren que el proceso de madurez del sistema nervioso se logra a través de dominio gradual de habilidades y permite la maduración para producir el desarrollo. A tal efecto, se debe observar algunas secuencias en la evolución del niño: (a) reacciones arcaicas, (b) el desarrollo motor grosero [grueso], (c) motricidad fina, (d) lo sensorial y (e) áreas del lenguaje y social. En cuanto a las reacciones arcaicas, hay que decir que estos son reflejos que aparecen en el recién nacido y pueden variar en su intensidad en el primer año de vida, de acuerdo con las autoras permite evidenciar patologías del sistema nervioso. Y, algunas de estas reacciones son las siguientes: Tónico cervical asimétrico o posición de esgrima, tónico laberintico, reacciones de moro, reflejo grasping y reflejo de galant.

Para la evolución de la actividad motora en el niño es necesaria la evolución progresiva de las reacciones arcaicas. Este proceso se observa cuando el niño puede proyectar movimientos céfalo-caudal con la flexibilidad de las extremidades y del tronco, facilitando en él los movimientos. Esta situación ayuda a la desaparición de los reflejos arcaicos y la aparición de reacciones de equilibrio.

El humanismo

El cambio desarrollado en las últimas décadas relacionadas con el aspecto pedagógico debe generar una mirada hacia el humanismo. Filosóficamente esta investigación se beneficia de los aportes de esta perspectiva teórica, en cuanto que la Educación no Formal, puede ser vista como elemento inherente al ser humano desde una dimensión educativa y pedagógica. De acuerdo con Heider (citado en Silber, 2007), el humanismo es: …“toda doctrina que se interesa por el sentido y el valor del hombre y del humano, tomando como punto de partida sus planteamientos”… (p.6); para efectos de esta investigación se asumirá como elemento teórico que sustenta la incorporación del niño a la educación a pesar de escenarios vulnerables e inestables para desarrollarse plenamente como persona.

El hecho de beneficiarse con la Educación no formal, responde a la necesidad de desarrollar el hombre en la forma integral y compleja del ser en un contexto cultural. A tal efecto es pertinente el humanismo de Spranger, (citado por Silber, 2007), cuando relaciona la “cultura como algo vivo y actual que es creado por los hombres que viven conjuntamente en un pueblo, tribu o estado” (p. 11). Desde esta concepción la cultura es inherente al hombre, trasmisible en los grupos sociales y contribuye al proceso de aprendizaje.

De manera que la actividad cultural está dirigida al proceso de formación de la persona hasta lograr el desarrollo de sus potencialidades con el fin último del “alumbramiento del espíritu autónomo”, que garantiza el ejercicio de la libertad y del amor, (Cf. Nasiff, 1965; Freire, 2005) Por tanto, en contextos alienantes, tal como lo señala Freire (2005), la pedagogía se convierte en: “[un] generador, en una trasformación auténtica [y] global del hombre de la sociedad” (p. 9).

En cuanto a la característica pedagógica que contiene la atención educativa no formal es una actividad mediada en un contexto socio- cultural y eminentemente dialógica, en la que el docente modela acciones y estrategias con el niño y él se conforma y conforma en un adulto significante. De ahí que es el maestro, o la madre, el padre u otro, que propicia las experiencias de aprendizaje y por tanto de desarrollo. Tal como refiere el humanismo pedagógico de Freire (2005): “la educación es un acto de amor, de coraje; es una práctica de la libertad dirigida hacia la realidad, a la que no teme; más bien busca transformarla, por solidaridad, por espíritu fraternal” (p. 9)

Educación no formal en la educación inicial

En las últimas décadas del siglo pasado se recomendó la necesidad de atender educativamente con mayor énfasis a los niños desde su nacimiento hasta los seis (6) años, esto a la luz de disciplinas como la neurociencia que, tal como se expuso, postula la importancia del aprendizaje desde edades tempranas, debido a la potencialidad del cerebro y las consecuencias de éxito en la escolaridad y su influencia en el desarrollo integral hasta la adultez. Desde esta perspectiva investigaciones en el área de la psicología, pedagogía y sociología, entre otras ciencias, han postulado la educación en niños en edades tempranas. Por su parte, los Estados y los gobiernos han asumido compromisos en favor de la democratización de la educación en infantes, para potenciar su desarrollo en forma equitativa, justa y de calidad a pesar de los desequilibrios económicos, sociales y culturales de él y su familia.

Para esta investigación la alternativa de educación no formal, se inspira en el axioma de Durkheim propuesto en Marenales (1996) en el que define la Educación como:

… la acción que ejercen las generaciones adultas sobre las que no están maduras para la vida social. Tiene por objeto suscitar y desarrollar en el niño un cierto número de estados físicos intelectuales y morales, que exigen de él la sociedad política en su conjunto y el medio especial, al que está particularmente destinado (p.1)

De acuerdo con la propuesta de Durkheim, la educación tiene la irrenunciable tarea de potenciar el desarrollo integral del niño a través de los métodos educativos ya probados y otros en situación de ensayo. Potenciación que realiza un adulto, en el caso de la educación no formal un mediador docente, la madre orientada, y/o un adulto significante, generación adulta formada para producir el desarrollo en el niño. Otra característica propuesta por el autor se relaciona con el propósito de desarrollar integralmente, desde el área física, psicológica y moral en el niño.

Lo metodal

Este apartado hace referencia a la naturaleza de la investigación, las fases del diseño del estudio, la selección de actores de la investigación, la descripción de los instrumentos y el procedimiento utilizado para el análisis del objeto de estudio que en esencia está referido a la educación no formal desde la perspectiva del mediador.

Naturaleza de la investigación

Esta investigación se desarrolló bajo el paradigma cualitativo orientado por el enfoque fenomenológico que se basa en situaciones reales que reflejan los sujetos de la investigación. En este sentido, al describir la fenomenología Husserl (1986) sostiene que es considerada una ciencia que trata de descubrir las esencias, más que la conciencia, a tal efecto es una vía para encontrar nuevas concepciones de los fenómenos. Para Bachelard (1986), es: “restituir la evidencia de la experiencia” (p.45) De acuerdo con estos autores consistirá en la restitución de la experiencia tal como se presenta, donde emerja la intuición, la experticia del actor educativo, es una nueva manera de ver el objeto estudiado desde el informante.

Criterios de selección para los informantes de la investigación

Dentro del proceso de la investigación es de gran valor el informante clave, sobre todo en las investigaciones de las ciencias sociales, su elección adecuada permitirá la focalización y la profundización de la indagación. El informante es la persona que, por sus vivencias y experiencias profesionales, ayuda al investigador convirtiéndose en una fuente importante de datos.

El perfil seleccionado para ser informante de esta investigación es el siguiente: (a) docente de Educación Inicial; (b) que desarrolle la función pedagógica en Educación no formal en Educación Inicial; (c) localizada en uno de estos escenarios: Barrancas en el Municipio Cárdenas del Estado Táchira o La Victoria, en el Municipio Junín, (d) interesada en participar en la investigación.

Las informantes seleccionadas están identificadas bajo los códigos siguientes: D se refiere que cumple la función docente. El numeral 1 y 2, está relacionado con el escenario donde presta su función y letra (A, B, C, D y E) se refiere al orden de la aplicación del instrumento como a continuación se describe: D1A, D2B, D2C, D2D y D2E

Credibilidad y confirmabilidad de la investigación

Para esta investigación la credibilidad se apoyó en la triangulación y comprobación con los participantes. En relación con este proceso: en el tiempo, se recogió la información en momentos distintos para confirmar la estabilidad del fenómeno con los mismos actores. Otro principio de credibilidad que se aplicó es el espacio, a tal efecto el fenómeno a estudiar se realizó en dos escenarios geográficos ya mencionados. Esto con el fin de determinar convergencias y divergencias. El tercer principio seleccionado aplicado fue la triangulación de investigadores, consistió en la interpretación y la relación con la teoría expuesta.

Otra estrategia para determinar la credibilidad es la comprobación con los participantes, de acuerdo con Guba y Lincoln en Latorre, Rincón y Arnal (1996), este principio constituye uno… “de los elementos más importantes para afrontar la credibilidad” (p. 8). Por tanto, los datos obtenidos fueron sometidos a observación de los informantes. A tal efecto esta condición se cumplió al finalizar los encuentros para la entrevista, consideración e intención del entrevistado, con el cometido de expresar su validez y confiabilidad del instrumento.

El segundo criterio que se utilizó en la investigación es la confirmabilidad, de acuerdo con los autores precitados: “consiste en confirmar en la investigación, la interpretación y la generación de conclusiones” (p. 19). Como proceso que respondió a este criterio se utilizó la auditoría, en la que un investigador externo controla la correspondencia entre los datos obtenidos y las inferencias y las interpretaciones del autor.

A partir de los criterios expuestos la información se sometió al análisis, la interpretación y a la verosimilitud de la información, para la construcción de las categorías y de las subcategorías en la que se fundó la construcción de los conceptos, para construcción del conocimiento científico del objeto estudiado.

Significados de la educación no formal desde la perspectiva del docente

Procedimiento heurístico

Se analizó la información aportada por las participantes a través de la entrevista, contribución relacionada con la educación no formal y referida al supuesto de la investigación. De allí emergen las subcategorías y categorías, que permitieron elucidar los conceptos emergentes que se manifiestan a partir de la palabra del docente, de los postulados teóricos y la experticia de la investigadora. Por tal motivo, el análisis de esta información es un proceso comunicacional, analítico, dinámico y reflexivo (Coffey y Atkinson, 2003), en este sentido, se presenta la disquisición e interpretación de los datos obtenidos y a la vez permitió se pretendió establecer relaciones con la pretensión, de hacer una contribución al fenómeno analizado.

Supuesto: la educación no formal en educación inicial garantiza los procesos para promover el desarrollo integral del niño no escolarizado.

A partir de la revelación obtenida de las informantes lo concerniente a las preguntas del supuesto 1, surgen las categorías y las subcategorías que se presentan en el gráfico 1.

 

Gráfico 1. Diagrama de las categorías y subcategorías del supuesto 1

 

Categoría concepción de educación no formal

Para la construcción de esta categoría de los informantes claves emerge la subcategoría: atención a la madre gestante, que se concibe para esta investigación como el proceso de orientación que se otorga a la madre en el periodo de gestación. Una directriz que se incorpora dentro de la orientación integral del ser humano con bases en la estructura cultural, social, familiar, del conocimiento empírico de la mujer y el componente espiritual. Es un proceso que se origina con la concepción antropológica del ser. La vida humana, que, dada su importancia, constituye un soporte emocional y físico para la formación del nuevo ser, con excelentes posibilidades para el conocimiento de la madre. A través, de un proceso guiado por la Educación no Formal y de un equipo multidisciplinario gestionado por la docente.

Luego emerge el concepto de la subcategoría: familia agente formador, en esta investigación las informantes le conceden gran importancia a la perspectiva educativa para el desarrollo de los niños y de los adultos, en cuanto que se promueve un aprendizaje integrado, sostenido, dinámico, a través de las relaciones con otros sistemas de la sociedad y de la cultura (maestro de educación no formal, comunidad, padres, madres, abuelos, tíos entre otros), estas relaciones son diádicas, tríadicas o poliádicas, que influyen en el proceso educativo en el que la familia se forma para formar, a través del docente de educación no formal. Sobre este entendido, desde el enfoque Ecológico Sistémico de Bronfenbrenner (2002) se integran todos los sistemas para permitir el desarrollo humano.

Emerge el concepto de la subcategoría: múltiples espacios para la atención de los infantes; refieren las informantes que la educación no formal utiliza múltiples espacios, en este sentido, Mora (2004), considera la importancia de la atención a los niños en las comunidades que reciben el beneficio de la educación no formal y da cuenta de que los procesos de potenciación del ser humano, en los primeros años, por parte de la familia pueden darse en espacios donde el niño vive y se relaciona con su entorno inmediato. La interacción para potenciar desarrollo a partir de la relación madre-hijo que se da en los espacios familiarizados con los niños. En tal sentido, el infante se siente más cómodo y seguro, en consecuencia, el proceso de interacción se dará no sólo de manera armónica, sino de manera fehaciente.

Consecuentemente las subcategorías: atención a la madre gestante, la familia agente formador, y múltiples espacios para la atención de los infantes, permitieron la construcción de la teoría del segundo nivel y posibilitó a la investigadora elucidar la categoría Concepción de Educación No Formal como: la educación que comprende la atención del niño y de la madre gestante, la familia y los adultos significativos, realizada en espacios comunitarios, hogares e instituciones educativas y/o espacios adecuados para este fin, con el propósito de promover el desarrollo infantil de los niños no escolarizados y guiado a través de una docente de educación Inicial.

Categoría desarrollo integral

Para la construcción de esta categoría emergió la subcategoría: desarrollo infantil, las informantes reseñan la importancia de la potenciación de los procesos del desarrollo del niño a partir de las interacciones ofrecidas por los diferentes actores y por tanto de los entes. Las docentes informantes consideran un proceso secuenciado e integrado de todas las áreas con el propósito de potenciar al niño en forma integral. Igualmente se deduce de las repuestas la postura con respecto a desarrollo y aprendizaje de acuerdo con la visión Socio histórica cultural de Vygotski.

De la subcategoría desarrollo infantil, desde una visión integradora y secuenciada de los elementos del desarrollo: aprendizaje, madurez y crecimiento, todos elementos que constituyen una red que contribuye al desarrollo armónico del niño a partir de un proceso guiado por un adulto formado, consciente, en el que se potencian las actividades de aprendizaje para integrar las herramientas de la cultura.

Subcategoría: Áreas del desarrollo. Se evidencia que las informantes enuncian las áreas del desarrollo, como un todo, que permitirá observar los avances o necesidades de los niños y las posibilidades pedagógicas para los docentes en cuanto al proceso de potenciar integralmente al ser.

En los testimonios de las docentes se evidencia la potenciación del área del lenguaje. De acuerdo con las epistemes de la teoría socio-cultural, Vygotski (2000) plantea: “el niño comienza a dominar su entorno con la ayuda del lenguaje. Ello posibilita nuevas relaciones con el entorno además de la organización de la nueva conducta” (p.48). Considera el autor que es un instrumento cultural por excelencia para el desarrollo del ser humano en aspectos prácticos como: cubrir la necesidad de sobrevivencia, relaciones afectivas con la familia o con sus pares, con el docente. Otro aporte importante es que a través del lenguaje el niño adquiere la capacidad de ser objeto y sujeto de su propio aprendizaje.

Las docentes dan cuenta de las actividades que los niños realizan para estimular el desarrollo motor desde los desplazamientos groseros o grandes movimientos, sentarse, agacharse, subir, bajar, pedalear y movimientos finos, en este caso empuñar el lápiz.

Para está investigación se concibe el desarrollo motor, como la relación que existe entre la mente y el cuerpo, o entre el sistema nervioso y lo neuromuscular, para producir desplazamientos groseros y finos, causando movimiento al cuerpo, para la relación con los objetos, con las personas, además de las relaciones tempo-espaciales.

Con fundamento en lo aportado por las informantes clave, se deriva de las subcategorías desarrollo infantil y áreas del desarrollo la categoría desarrollo integral, se concibe como un proceso complejo, secuenciado e integrado, a través del cual se potencia todas las áreas del desarrollo, a través de un mediador consciente que interviene sobre la zona del desarrollo real del niño, permitiendo así lograr nuevos aprendizajes y por tanto el desarrollo.

Categoría educación inicial

Las docentes informantes relacionaron dos subcategorías: Educación no formal modalidad de la Educación Inicial y Propósito de la Educación Inicial.

La subcategoría Educación no formal modalidad de la Educación Inicial, se concibe como una modalidad del nivel educativo de Educación Inicial, indicando las docentes que posee características educativas específicas. En este caso, se forma a la madre como un proceso sistemático y pedagógico, se orienta el desarrollo del ser humano desde la etapa de la concepción, se incorpora a la familia en el proceso educativo de sus hijos para finalmente integrar al niño en el proceso educativo formal. De tal forma que, se puede dar cuenta de otra forma de atención que sucede en otro ámbito fuera de la escuela.

Emerge: Es una forma de Educación Inicial, que permite optimar el rol educativo de la madre, en beneficio del niño en las edades comprendidas de cero (0) a seis (6) años de edad. Además, mejora las relaciones familiares, con efectos sostenidos en el ámbito comunitario.

En la subcategoría propósito de la Educación Inicial se tiene que es el primer nivel del Sistema Educativo venezolano que desarrolla las actividades de potenciación del desarrollo a través de dos formas de atención una formal y otra no formal, desde esta última, inicia la formación de la madre gestante, la potenciación del desarrollo del niño para crear las condiciones óptimas que permitirán la consecución de la Educación Básica a través del nivel de Educación primaria.

En consecuencia, se desprende de estas dos subcategorías la categoría Educación Inicial, es el primer nivel educativo del Sistema Educativo Venezolano que a través de un proceso sistematizado que desarrolla el docente potencia el desarrollo integral del niño, a través de dos formas de atención; formal y no formal. Desde esta última forma de atención potencia el rol formador de la madre con los elementos y recursos del contexto socio cultural, para lograr las competencias del nivel.

Cierre conclusivo

Lo conclusivo de este supuesto de investigación: “la educación no formal en educación inicial garantiza los procesos para promover el desarrollo integral del niño no escolarizado”, puede decirse que emergieron tres categorías y 7 subcategorías de donde surgen 7 conceptos de tercer nivel, tres de II nivel que da origen al concepto de I nivel que se expresa a continuación:

La educación no formal ofrece la atención del niño no escolarizado en el período de vida del ser humano desde la etapa prenatal hasta la primera infancia. En virtud de lo cual, es importante la formación de la madre gestante, la familia y los adultos significativos, esta formación se realiza en espacios comunitarios, hogares e instituciones educativas para promover el desarrollo infantil. El proceso educativo es mediado por un docente de Educación Inicial, preparado que potencia y modele estrategias pedagógicas y atención de calidad

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